Jimmy Chacha se inmunizó contra el COVID-19 en una de las clínicas móviles de vacunación afuera de la Iglesia Adventista de Corona en Queens.

“Opté por vacunarme ya que es la seguridad para mí y la de toda mi familia. El proceso lo vi tan fácil: me tomaron los datos el ID y el enfermero este me inyectó. En verdad, no sentí el dolor y creo que es algo muy bueno”, compartió Chacha sobre su experiencia.

Esta es una de las clínicas móviles que estuvieron vacunando a neoyorquinos contra el coronavirus durante el Fin de semana de la Fe, una iniciativa del gobierno de la ciudad que en tres días, desde el viernes, se ubicaron afuera de unos 50 centros religiosos de los cinco condados.

Edna Faulknar de Iglesia Adventista de Corona, señaló al respecto: “Es muy importante porque en Corona era el epicentro de la pandemia y nuestra gente de la comunidad necesita tener acceso a la vacuna para protegerse y para protegernos todos”.

Es parte de un sinnúmero de iniciativas municipales para asegurarse de que todos los residentes se inoculen y al traerlos a los lugares religiosos, considerados por sus miembros como sagrados, esperan inspirar más confianza, en un momento cuando aun muchos no están convencidos a vacunarse: “Yo encuentro que está bien. Está bien la idea para que la gente se motive”.

Mientras que alguien más añadió: “Me parece muy bien que hagan algo por la ciudad, por la gente; para estar más seguros y más protegidos”.

A esta clínica móvil de vacunación afuera de esta iglesia en Corona, también vinieron jóvenes estudiantes a vacunarse antes del inicio del año escolar: “Los hijos tienen que ir a la escuela pues no nos queda de otra, hay que hacerlo”, comentó una madre de familia.

De igual modo, unas 5,000 mochilas fueron entregadas a todo el que se vacunó durante este fin de semana. Además de materiales escolares, dentro hay más información sobre las vacunas.

“No sé qué más van a inventar para que ellos quieran vacunarse. Pero no entiendo a la gente, en los países de uno, quisieran vacunarse y no las hay, no alcanza. Aquí que alcanza y le dan dinero y otras cosas y ni así, no quieren vacunarse”, expresó uno de los beneficiados.