Por Lucy Cosme

Dios nos llama luz del mundo, no a consumir cualquier cosa, ni guiarnos de cualquier voz. Hacerlo, precisa de estar dispuestos a apostar por lo incuestionable, convivir con verdades que son las luces de lo absoluto.

Fuimos escogidos para ser referentes, sin lagunas emocionales ni pozos espirituales, quienes en la hora crítica no vacilan y en el momento de reformatear contextos, no retroceden… Nos llamó a enunciar la visión que se convierte en misión para todos.

Como influencers de corrientes vivas, que no se limitan al cambio sino que lo usan como palanca de transformación.

Gente reformada para reformar, entendida para escuchar, actualizada para ejecutar con precisión, no con presunción, objetiva para establecer límites correctos y valiente para no ser arrastrados por la corriente e integra para evadir la presión.