Por Marilyn Ventura

A pesar de que me identifico mucho con la mujer, ya que siempre he tratado de respaldar las iniciativas de las féminas y resaltar los indiscutibles logros que han tenido en la sociedad a nivel mundial, en esta ocasión me paso al bando de Mozart La Para.

Durante una entrevista realizada en la plataforma digital “Alofoke Radio Show”, sentí sinceridad en sus palabras y una necesidad imperante de que se supiera toda la verdad de lo que había ocurrido hace tres años durante la postrimería de su relación con la “influencer” Alexandra Hatcu.

Toda esta situación desencadenó en un divorcio que provocó una descomunal exposición mediática, donde todos nos sentimos con el permiso y la osadía de opinar en contra o en favor de uno de los protagonistas.

En aquella ocasión y durante todo el trayecto hasta el día de hoy, muchos habían victimizado a Alexandra y habían hundido en el fango al exponente urbano Mozart La Para, haciéndolo culpable de destruir, por otra persona, un matrimonio que al parecer estaba destruido desde hace mucho tiempo.

Gracias a estas declaraciones del artista también pudimos saber la verdad sobre la participación de la actriz Dalissa Alegría, quien queda claro no tuvo nada que ver con el fin de ese matrimonio.

Según Mozart ya no se sentía a gusto en la relación, venían arrastrando problemas de años, sin embargo, en las redes siempre dieron su mejor sonrisa para que los seguidores entendieran que todo iba perfecto.

Esta es la situación que viven muchas parejas, empero, no son capaces de salir de esas relaciones tóxicas, las cuales solo hacen que lleguen al irrespeto y la falta de consideración hacia su pareja.  El peor error es querer mantener una relación a pesar de que ya no existe nada entre ellos, no hay amor, no hay química, no hay pasión.

No juzgo a Mozart por decir todo lo que dijo, todo lo contrario, le aplaudo de pies por tener el coraje y la valentía de narrar todo aquel triste episodio que vivió, sin utilizar ninguna palabra ofensiva o términos peyorativos atinentes a la madre de su hija.