Tras una espera de 10 años el quinteto rompió el maleficio y con una auténtica masacre derrumbaron las esperanzas del Miami Heat este domingo por marcador 106-93.

LeBron James consiguió su cuarto anillo.

En lo que fue su exhibición número 260 en la postemporada, el Rey se encargó de orquestar un duelo casi perfecto para su equipo.

El quinteto no desentonó en ninguna de las líneas y desde el primer momento dominó apagó el calor de sus rivales.

El Heat sorprendió tras activar a Dragic, sin embargo su estrella se notó con falta de ritmo y todo el equipo no tuvo la chispa necesaria para maniatar a la dupla letal de los angelinos.

Por si fuera poco, la banca del grupo de Staples Center se comportó a la altura y con una soberbia participación de Rondo, ayudó a edificar el camino hacia el título.