En países europeos ya se está probando mezclar una dosis de AstraZeneca y otra de Pfizer. La respuesta inmunológica fue mucho mayor que con ambas dosis de un mismo producto.

Ante los cambios que ha experimentado la vacuna de AstraZeneca, las nuevas variantes del coronavirus y las limitaciones de suministro, muchas personas se preguntan si pueden “mezclar y combinar” las vacunas contra la covid-19.

Esto significa, por ejemplo, recibir la vacuna de AstraZeneca como primera dosis, seguida de una segunda dosis de una vacuna diferente, como la de Pfizer, y refuerzos con otras vacunas más adelante.

Aunque hay muchos estudios en curso, recientemente se han publicado datos de ensayos de mezcla y combinación en España y el Reino Unido.

Estos datos son muy prometedores y sugieren que los esquemas mixtos pueden proporcionar niveles de anticuerpos más altos que dos dosis de una sola vacuna.

¿Cómo funciona esta fórmula y por qué puede ser una buena idea?

El beneficio de mezclar y combinar

Si el programa de vacunación de la covid-19 puede mezclar y combinar vacunas, aumenta en gran medida su flexibilidad.

Disponer de un programa de inmunización flexible nos permite ser ágiles frente a las limitaciones del suministro mundial. Si hay escasez de una vacuna, en lugar de detener todo el proceso para esperar el suministro, puede continuar con una vacuna diferente, independientemente de la que se haya administrado como primera dosis.

Si una vacuna es menos eficaz que otra contra una determinada variante, los programas mixtos podrían garantizar que las personas que ya han recibido una dosis de una vacuna con menor eficacia puedan recibir un refuerzo con una vacuna más eficaz contra la variante.

Algunos países ya están utilizando calendarios de vacunación mixtos tras cambiar las recomendaciones relativas a la vacuna de AstraZeneca debido a la aparición de trombos como efecto secundario muy poco frecuente.